Veredas de Misintá

Hoy es tu día, del santoral de Acayo, Caralipo, Didimo, Pablo, Pánfilo, Prudencio, Valeria y Vidal. Para mi es desde hace tiempo el tuyo con los cuales despierto y también con los que despido la tarde cuando descanso.

Misintá

I

Llegó este amanecer,
le ha preguntado
“¿De dónde vendrá tu inspiración?”
Él le dijo:
“Viene de los cielos,
de donde a veces
me encuentro contigo
baja desde Misintá
por veredas
de persistencias,
donde se enloquece
de amores intensos,
como los de Clara,
La Lugareña
como los de Luz,
la de Timotes
sean de libertad
sean del amor”

Trenzas

Ella me dijo: “Leer sobre las trenzas me llevó a la niñez, vivía de cabello trenzado, tenía diez añitos” Me mostró su imagen, blanco y negro, con dos clinejas, tres mechones, camafeo de la virgen y el niño, mirada de sentimientos y mutis de media sonrisa.

II

Ayer,
pude escribir,
alejar el pensamiento,
de los turbiones de la mente,
de las reuniones de ese día,
entonces,
me regalé dos horas,
cerca de ti,
furtivo como brisa
pasee la vista
por las trenzas de tus cabellos,
tanto me dieron,
paz y sosiego,
mientras trabajabas,
me las guardé
para recordarlas,
cuando piense que la vida es bella,
y crea que se me ausenta…

III

Le cambié el nombre
de los versos
de las “Trenzas”
a “secreto”,
para decir lo mismo
sin que ni siquiera
te dieras cuenta,
en medio
de lo que me llegara
al pensamiento
de bucles y clinejas
vistas desde adentro,
fuerza Valkiria
que ata mi existencia

28 de abril de 2017
Francisco J Contreras M